miércoles, 3 de agosto de 2016

Crítica musical de la mano de Trevor Moore.

Ayer nomás estaba boludeando por tuiter, y de repente aparece esto retuiteado (ojo que es fuerte):


Inmediatamente me vino a la cabeza lo que se le vendría a cualquier ser humano, decirles a estas mujeres que están haciendo el ridículo:


No obstante, siempre hay que mirar el contexto, todo en un sentido más amplio. Y la más mínima observación nos hace darnos cuenta de que estamos ante una situación a la que los expertos llaman "La vieja las tiene secuestradas a todas onda Misery", lo cual con jóvenes cantantes no es una situación rara:


Pero por supuesto, uno al poder acceder a este medio tiene la responsabilidad de no solamente señalar problemas, sino también de ofrecer soluciones:


Y por supesto, Viva el Papa.

lunes, 16 de febrero de 2015

El día en que me quieras.

Antes de empezar el post propiamente dicho, les comento que esto son solamente opiniones mías, si les gusta algo, buenísimo. Por más horrible que me pueda parecer a mí.
Ahora sí.
El amor es algo muy difícil de definir, habiendo tantas formas posibles de interacción humana. Y aunque acotemos la definición al amor de pareja, la cosa sigue siendo difícil de definir, ya que por supuesto hay una complejidad enorme, hay tantos tipos como parejas si se quiere.
Pero es algo tan copado que aún así mucha gente escribe sobre eso (también hay gente que escribe sobre gente que escribe sobre eso, como este post), tanto novelas como poesía como ensayos... como canciones.
Y llegamos a las canciones de amor. Más allá de toda complejidad que pueda haber en las relaciones amorosas, lo mejor siempre es que sea algo incondicional y para siempre, y por esto, esa característica suele ser un tema recurrente. El problema es que la gente sigue usando esta "definición", aún cuando se trate de simple y llana calentura. Y esto es a lo que quería ir. Les presento dos temas que hablan de amores no correspondidos, pero que duran mucho tiempo: "Para verte", de Zambayonny y "Mi caramelo", interpretado por La Bersuit (me dijeron que lo escribió Calamaro).

Zambayonny es bastante conocido por sus temas más viejos, una joda (el de "no pude dejar la paja") pero tiene temas más "serios", y la verdad son muy buenos. Este es uno de ellos, o quizás un poco más para el medio. Habla de un tipo que sigue a una mina a todos lados, les dejo el tema y la letra abajo.


Cuando decidiste barajar la historia
afiliándote a la mano que escribías
fueron tiempos de discurso y pegatinas.
Yo por verte me subí a tu plataforma

Pero al fallar las cuentas en las urnas
las encuestas parecieron profecías.
La imposible realidad nos cayó encima
y dejaste el comité con su penumbra

Para entonces yo ya era candidato
a algún cargo que le toca a los vencidos.
Renuncié cuando entendí que te habías ido,
aún me invitan a marchar de vez en cuando

Solamente para verte, para tenerte cerca,
para estar de tu lado sin pensarlo.
Rodó mi corazón por tu escalera,
qué manera de dejar pasar los años

Cuando te cansaste de la ineficacia,
de vivir sin alumbrar tu lado oscuro
te adentraste a averiguar sobre el futuro
con los signos, el tarot la quiromancia.

Yo por verte hice de cuenta que creía
y te acompañe muy serio a las reuniones,
mientras esperabas ver apariciones
yo compraba los libritos que vendían.

Te aburriste pronto de esperar milagros
no volviste ni al horóscopo del diario,
pero algún fantasma se ensañó conmigo
y hace ruidos todavía en el armario

Solamente para verte, para tenerte cerca.
Para estar de tu lado sin pensarlo.
Mis días te cumplieron tu condena,
qué manera de dejar pasar los años.

Cuando el mundo material perdió el misterio
te mudaste al sur vendiendo artesanías
eras Janis Joplin versión argentina,
yo te acompañé y fumé hasta los sahumerios.

Vivimos de la tierra y de la pesca,
Y también de los turistas europeos.
Reciclamos las canciones de protesta
entre grapas, ayahuascas y pucheros.

pero un día extrañaste el microondas,
al siguiente internet y la bañera.
Nos volvimos sin salvar a las ballenas.
Yo me traje la adicción a varias drogas.

Solamente para verte, para tenerte cerca,
Para estar de tu lado sin pensarlo.
Los sueños naufragaron sin marea.
Qué manera de dejar pasar los años.

Decidiste entonces ponerte una meta,
algo que premiara el paso de las horas,
como ver tu nombre al borde de un diploma.
Yo por verte me inscribí a tu carerera.

Sumergida en el estudio te libraste,
no tenías tiempo ni para dormir.
Le apostabas el presente al porvenir,
fotocopias que desbordan los estantes.

Pero a la tercera vez que te patearon
los mandaste a todos a ponerse a prueba
en la universidad de las veredas.
Un coloquio y dos finales me quedaron

Solamente para verte, para tenerte cerca,
para estar de tu lado sin pensarlo.
Tarareando siempre 'El día que me quieras'.
Qué manera de dejar pasar los años.

El otro es "Mi Caramelo", de la Bersuit. Es la historia de un tipo que está toda su vida pensando en una compañera del colegio.


Qué linda que estás,
sos un caramelo te veo en el recreo y me vuelvo loco,
todas las cosas que me gustan,
tienen tu cara
y espero los asaltos,
así juego a la botellita con vos,
mi bomboncito
Qué excitante que estás,
tendrías que saberlo,
esa cola es la manzana más buscada,
y esos senos el alimento de mi creación,
quisiera arrancarte un día
y morirme en un telo con vos,
o quizás en un auto.
Han pasado cinco años,
asumiste las cosas
hace tiempo que estoy buscando mi verdadero yo,
hay una especie de simbiosis,
lo dijo mi psicóloga
haría bien a la terapia
alejarme un tiempo
(unos setenta años)
Cómo estás querida
tengo esposa e hijos,
de vez en cuando hablo con ella
y hasta hago el amor,
no es que quiera molestarte,
pero me es imprescindible
sentarme en un café,
y soñar un poco
y tal vez amarnos
Y ha pasado mi hora,
quién robo mis años,
cambio a toda esta familia
por un segundo con vos,
si te veo ahora,
aunque termine en un hospicio,
tomo una botella
y juego a la botellita con vos...

Seh, las historias son parecidas, ¿pero se ve la diferencia? Sí, los dos son tipos con una obsesión por la mina, y los dos se cagan la vida por eso, en ambos casos por varios años. Pero para empezar, uno se la juega, el otro se queda lloriqueando toda su vida sin hacer nada al respecto.
Pero hay una diferencia aún más importante: ella. Del primer tema podemos saber muchas cosas de la mina, se cuentan muchas cosas que hace y se puede saber sobre su personalidad. Del segundo, todo lo que sabemos es que de adolescente estaba buena. Posta, si no me creen lean de vuelta las letras. El primero realmente conoce a la mina, y la sigue por cómo es ella. Por lo que dice el tema, puede ser físicamente horrible, pero eso no importa, lo que importa es "estar de su lado sin pensarlo". El segundo es una calentura de adolescente, que sí, probablemente todos tuvimos, pero todos, si lo pensamos bien, sabemos que fue una calentura. Es más, por lo que sabemos, la mina puede ser la más conchuda de todas, siempre y cuando esté buena. Al tipo no le importa, y la estira durante toda su vida. Es muy cursi, y bastante inverosímil. El primero, mal que mal, aunque sea es en joda.
Y esa es una diferencia importante. El primero, dentro de todo, está contento en la friendzone. Y se la juega, es más verosímil, es romántico, y no es cursi, lo cual es, a mi gusto, una gran cosa. El segundo es un miserable que ni siquiera se la jugó. Es calentura para toda la vida. Si eso les parece romántico, bueh.
Pero no se olviden, es diferente.

martes, 30 de diciembre de 2014

¿La estupidez no mata?

Hoy se cumplen 10 años.
Creo que llovía, la verdad no me acuerdo. sí me acuerdo que estaba en el mismo lugar donde estoy escribiendo ahora, mirando televisión. Creo que ya iba a apagar, cuando vi que se había quemado un lugar donde tocaban bandas y había muerto gente. Obviamente no se sabía mucho más que eso. Recuerdo haber pensado "Uh, van a estar bastante con esto". Y 10 años después estoy acá escribiendo.
Escribo seguramente porque fue gente de mi edad, y un par de años después me tocó a mí recorrer antros. No fueron muchos, iba a ver a la banda de unos compañeros. Eran buenos, pero eran nuevos, y como tales tenían que pagar derecho de piso y pasaron por lugares chotos. Me tocó por ejemplo estar a la hora citada y encontrarme con que habían clausurado el local, que no era más que una parrilla en la que a la noche tocaban bandas (hoy lo demolieron), ver a un rollinga con una bandera pegarle a un tubo fluorescente justo arriba del público, ver bandas excelentes, ver bandas malísimas cuyos nombres todavía sobreviven en alguna pared de mi barrio, ver pogos, ver a chicas vendiendo entradas en la puerta porque no llegaban a juntar la plata, enterarme después que les sacaron un bajo por no haberla juntado, en fin, vi mucho. Y estaba buenísimo.
Escribo porque me interesa la música, y los caminos que hacen que tal o cual banda llegue a ser más o menos conocida son horrendos, y estos mismos caminos nos cagaron la música. Hoy, por suerte, tenemos algo más, cualquiera puede subir un video a youtube, o su música para el que quiera escucharla. pero todavía falta algo.



También escribo porque tengo una opinión con respecto a lo que pasó, la cual no es compartida con mucha gente, lo cual está bien. Lo que no está bien son las razones que esbozan algunos. Lo que no está bien es que el gusto por el trabajo de alguien haga tan pelotuda a la gente, al punto de dejar pasar un montón de cosas.

Pero vamos a hacer un repaso de lo que pasó.
Era una noche como esta. Una banda que estaba saliendo del under tocaba en el local de uno de los tipos más influyentes de la escena. Colmaron el lugar, se sobrepasó muy ampliamente la capacidad. El lugar, además, había puesto una media sombra en el techo para mejorar el sonido, lo cual es MUY ilegal, obviamente por el peligro que conlleva. El dueño, conciente de esto, le pide al público que no tire bengalas. Ah, porque la banda se caracterizaba por el hecho de que los que los iban a ver solían tirar bengalas, entre otra pirotecnia. En lugares cerrados. Muy sobrepasados en capacidad. La masa es estúpida. Los fanatismos aceleran esa estupidez. La estupidez mata.
Durante el primer tema, alguien cumplió con el rito, y 192 personas fueron sacrificadas al dios del fanatismo, la codicia y la estupidez. Un par de días después alguno se suicidaría.

Creo que todos acordamos en que el dueño del lugar es responsable. Que los inspectores mínimamente fueron negligentes, y que el Estado falló.

Eso no lo voy a discutir acá porque, justamente, todos estamos mas o menos de acuerdo en eso. Los responsables tuvieron su condena, justa o no, activa o no, recordada u olvidada, pero tuvieron condena.
Si algo aprendí estudiando conflictos ambientales es que un privado puede pretender hacer lo que se le cante: dinamitar una montaña, hacer aludes a la gente que vive río abajo, actuar como si el 97% de la comunidad científica esté equivocada, todo lo que quieras. Pero tiene que haber un Estado que, en representación del pueblo, los pare.
Acá, el dueño del lugar y la banda son los privados en busca de lucro. Y, como en los conflictos que me tocó estudiar, compraron al Estado. Y cagó la gente.

Tomémonos un tiempo para hablar por ejemplo del imbécil de la bengala, que si no hubiese sido ese hubiese sido otro, pero que nadie buscó, porque es más fácil culpar al sistema.
Y, por supuesto, la banda. Sí, la cosa estaba así en el momento no solamente para ellos, pero ellos son los que se vanagloriaban de que estaba lleno de bengalas. Un testigo, luego amenazado de muerte, dijo que ellos mismos se encargaban de que entre la pirotecnia. No era la primera vez que tocaban, no era la primera vez que tocaban para ese público y no era la primera vez que tocaban para ese público en ese lugar. Hasta la estupidez de esta gente tiene un límite, y  no les costaba nada darse cuenta de que alguien se podía morir ahí. Y esa gente que se podía morir iba a verlos a ellos.
Pero no, supuestamente ellos no tienen nada que ver. Porque la música no mata, y no fue la bengala la que ocasionó el incendio. Que si bla bla bla hubiera muerto mucha menos gente. Si nadie hubiese prendido una bengala en un lugar cerrado abajo de una media sombra no se hubiese muerto nadie. Y si la misma banda no hubiese propiciado (o si se hubieran molestado en decirles que no lleven desde un principio) su uso, hoy nada hubiese pasado.
Y no sé cómo ponerlo, pero me saca la idiotez. Me saca el hecho de que son inocentes porque a la gente le gusta lo que hacían. A mí me gusta el trabajo de Roger Waters, pero el tipo es un imbécil. Me gusta el trabajo de Dalí, pero debe haber sido un tipo de mierda. Odio gran parte del trabajo de Liniers, pero al parecer es un muy buen tipo. No entiendo, te juro, no entiendo cómo alguien que pudo haber evitado fácilmente la muerte de mucha gente cercana a vos te es símbolo de adoración. Porque cualquiera que se haya subido a un escenario, o haya estado lo suficientemente cerca de uno, sabe que uno está ahí arriba para generar cosas en los que están abajo. Y si lo que generás es eso, algo de responsabilidad te cabe. No toda. No a vos solo. Pero te cabe. Y si lucrabas con eso, te cabe más todavía. Se creen inocentes, pero no lo son. Y creo que en el fondo lo saben. Van a tener que lidiar con esto toda su vida. Y no lo llamen karma, llámenlo estupidez.

Pero no se olviden, y esto se los pido, que este 30 de diciembre recuerden, para bajar las probabilidades de que pase de vuelta, que esto no es más que un eco de cómo funciona el mundo: gente haciendo plata, y gente muriéndose, muchas veces defiendiendo a los lucrantes.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Es cuestión de buscar

Yo estaba en segundo año del polimodal (el anteúltimo). La materia era filosofía. La profesora era una abogada que iba a dar clases cuando se le cantaba, según ella por tener que ir a juzgados, según toda persona con sentido común, el problema era que mantenía su cargo, pero bueno.
Para el examen nos pidió que llevemos una noticia recortada de un diario, y que dicha noticia tenga una falacia. Yo me pasé en mi ingenuidad la tarde anterior leyendo la pila de diarios que solía haber en mi casa en busca de algo similar a lo que ella nos había dejado. Efectivamente, cuando llegué al examen al día siguiente, nadie tenía su recorte, y la razón que más se nombró fue similar a la mía (seguramente habrá habido gente a la que le dio pachorra, pero bueno). A lo que la profesora nos dijo, como si fuera lo más natural del mundo, "en toda noticia van a encontrar una falacia". Efectivamente, trajeron unos diarios, y al toque encontré lo que estaba buscando. Todo esto viene a que me acordé de este episodio mientras miraba este video, porque prácticamente es lo mismo:

jueves, 23 de octubre de 2014

Cerati

Como ya pasaron un par de semanas desde que se murió Cerati, creo que es un buen momento para hacer un post sobre él sin caer en el medio de todas las demás cosas que puso mucha gente sobre él. En realidad, lo ideal hubiese sido escribirlo cuando él estaba vivo posta, pero bueno, igual no lo iba a leer...
Como muchas cosas en mi vida, nací en cierto modo un poco tarde. Mi adolescencia, que fue justamente cuando pasó lo del post anterior y me interesé mucho más en buscar música copada, transcurrió unos años después de que se haya separado Soda Stereo. Para bien o para mal, a Cerati me lo presentaron en formato Soda (creo que en el período entre Bocanada y Siempre es Hoy, su "segundo" y "tercer" disco solista respectivamente), por medio de un amigo del barrio un par de años más grande que lo conoció por su hermano, otro par de años más grande. Primero fue Soda, y después de a poco su carrera solista. más tarde vino una fase en la que trataba de buscar mucho de todos los músicos y bandas que me gustaban, Soda entre ellos. Así que se puede decir que conozco bastante de lo que hizo, y escuché todo con bastante oído crítico y obviamente ajustado a mis gustos.
Todo esto para decir que el primer disco de Soda Stereo es malo. ¿Qué tan malo? Bastante. Bah, por lo menos para mí. El único tema de más calidad es Trátame Suavemente, pero calculo que será por el aporte de Daniel Melero. Pero con el pasar de los discos fueron cambiando progresivamente. Tal es así que el tercer disco, Signos, es considerado por muchos como uno de los mejores de la banda. Es el equilibrio entre los inicios y lo que se vino después, y lo que vino después es bueno, muy bueno. Empezando por Canción Animal. Este disco tiene un sonido más "maduro", dejando de lado todo lo del primer disco, toma un poco más de sonido rock, pero sin abandonar esa esencia pop que siempre caracterizó a la banda. Quizás sea el disco más rockero de toda la carrera de Cerati ahora que lo pienso, o no, qué se yo, pero tiene "En el séptimo día" y "Un millón de años luz". Y "De música Ligera", uno de los temas más sobrevalorados del rock nacional. Ni siquiera está cerca de ser el mejor tema del disco, pero tiene esa cosa de cancha que tanto le gusta a las masas, cómo los odio...
Y podemos avanzar más todavía, al fin de Soda, con un sonido más elaborado, a un unplugged que marcó otra cima en cuanto a un tipo de sonido Ceratesco y una componente interesante de música electrónica. Y en el medio de todo eso el primer disco solista de Cerati, Amor Amarillo. Acá se nota que el tipo quería experimentar y salirse de la etiqueta de Soda Stereo, y lo logró. Se nota bastante que no es un disco de Soda, a pesar de que Zeta Bosio haya estado bastante. Después de la separación y del "Gracias totales" sale Bocanada, alejándose todavía más del sonido de Soda. Y más adelante Siempre es hoy (uno de mis primeros discos originales), el disco con Melero, una banda de música electrónica y sus dos últimos discos, y alguna que otra cosilla más, como el 11 episodios sinfónicos.
Y es en estos párrafos donde se explica la verdadera genialidad de Cerati. No es todo lo que hizo, que fue mucho. No fue su habilidad en la guitarra, su voz, o todos los instrumentos que ha tocado, que siempre estuvo bien, no fueron sus letras tan bien hechas, fue quizás todo eso, pero sobre todo algo más importante: el haber cambiado. El haber probado todo, el haberse animado a usar cosas que no había usado antes, y hacerlo bien. El no haberse quedado estancado en una máquina de hacer canciones disfrazada de estilo (cof cof  Solari cof Pito Fáez cof...) y evolucionar para ofrecer algo más. Si a alguien le gusta más el estilo del principio, ahí tiene los primeros dos discos de Soda. Si no, tiene los otros. Esta es una característica que yo admiro mucho en los músicos, ahí está Charly si quieren un ejemplo más pronunciado, de quien hubiera podido (y quizás debido, ya que por lo menos está vivo, y quién te dice que no lo vaya a hacer de acá a un par de semanas) hacer un post perfectamente análogo a este.
Cerati no está más, desde hace algo más de cuatro años. Pero quedó su laburo. Si bien eso no va a hacer que siga componiendo, ahí tienen sus discos. Escúchenlos, estén de acuerdo conmigo o no, van a pasar un buen rato.

lunes, 20 de octubre de 2014

Timing docente.

¿Viste esa época de tu vida alrededor de los 15 años en la que empezás a dilucidar cómo carajo funciona el mundo y empezás a ver cosas que no dan?
¿Cuando la sociedad te mira para imitarte por envidia y a su vez para juzgarte por inmaduro, por hacer cosas que uno hace cuando tiene esa edad?
¿Cuando dejás de ser parte de un mercado para ser otro distinto, en el que te quieren vender otras cosas convenientemente mezcladas con revoluciones de cotillón sabiendo que vas a pelear por algo sin entenderlo del todo? (pero que conviene que sea por algo que hayan elegido ellos, no vaya a ser cosa de que aprendas a pensar por vos mismo, no, eso no...)
Bueno, en ese momento viene un profesor de música, te hace escuchar y analizar a Queen y a Beethoven y te dice que la música de ese momento era así, gustaba (o no) de esa forma compleja (o no) "simplemente porque no existía algo llamado 'Los 40 principales'".
Así quedé.
Diez años después, intento hacer un post de Cerati y tengo que parar para publicarles este paréntesis.
Diez años después, me encuentro de vez en cuando al profesor en el bondi y me hago el boludo porque me da cosa decirle lo que me abrió la cabeza.
Pero mi carpeta de música pesa 14 gigas.
(y debo tener unos 50 discos).

jueves, 9 de octubre de 2014

De todo un poco

Escribiendo mi post anterior me di cuenta, bah, pensé en algo que de alguna manera marca las cosas que hago: la mediocridad.
Pero ojo, no una mediocridad en el sentido malo, sino mas o menos lo contrario. Mediocridad en el sentido de aprender cosas hasta cierto nivel intermedio y no más allá. La verdadera razón de esto es que llegar al nivel intermedio en algo es algo que puede hacer en general mucha gente. Ir al nivel avanzado es más difícil y requiere mucha dedicación, y la verdad soy bastante pachorriento como para eso. Sí, puedo tocar cualquier tema rasgado en la guitarra, pero no me pidas tremendo solo porque nah. Es estar semanas como mínimo para algo que como mucho dura un minuto. Ojo, si me interesa voy a ir por eso, como la vez que aprendí Claro de Luna, (o para los amigos, sonata para piano nº14), de Beethoven. Estuve meses practicando casi todos los días, y salía ponele que bien, pero no lo suficientemente bien. Un día me aburrí y al carajo.
Y ojo, cuando me intereso por algo, puedo dedicarle años. Estuve como tres años aprendiendo magia, y de vuelta, llegué a un nivel interesante, lo más complejo que hago es esta rutina, pero hacer las técnicas a la perfección lleva tiempo, y más tiempo todavía lleva practicar la actuación, pensar la historia (notarán que no puedo decir que conocí a alguien el 1962...), el tono de voz y esas cosas. Y estuve noches y noches leyendo libros de magia en pdf, viendo videos, intentando entender cómo poner las manos, he perdido cartas, monedas, rompí más bandas elásticas que el oficinista promedio (la magia con gomitas es genial) pero logré mi nivel. Como nota de color, es interesante que algunos de los conceptos de música se apliquen tal cual a la magia al ser ambas artes que transcurren en el tiempo; el ejemplo más claro de esto es el manejo entre tensión y distensión. La idea es la misma, subir la tensión y después hacer una relajación en momentos clave. Pero, volviendo a lo anterior, desarrollar una personalidad como ilusionista, dominar ciertos aspectos clave que separan a los grandes de los que pretenden serlo (Jansenson no lo logra, por ejemplo. Fíjense que parece que está actuando todo el tiempo, mientras que Lavand habla con naturalidad, está contando anécdotas y las cartas son para ejemplificar). Y esa es la gran diferencia entre los intermedios y los grossos. El trabajo posterior puede ser mucho más tedioso, incluso dejando de lado las técnicas más complejas.
Pero, por otro lado, esta pachorra me dio la posibilidad de aprender una nueva disciplina en vez de intentar avanzar en música. No me malinterpreten, amo las dos cosas, tanto ver gente que lo hace como hacerlo yo, y siempre con actitud de avanzar.
Y lo más interesante es que de la lista anterior, me gustaría hacer todo. Me gustaría aprender todo, y seguro la lista va a aumentar. Viva la mediocridad.