Sería mucho más fácil hacer un tuit en vez de este post, poner solamente que leer libros está sobrevalorado y al carajo, pero eso conllevaría que alguien lo malinterprete y eso. Aunque sería al pedo, porque nadie lo leería así que todo esto en realidad es al pedo. Pero bueno.
Todo esto viene a que muchos señalan la lectura como el evento cultural que mejora la vida de todos y es la actividad que salvaría a la sociedad de todos sus vicios. Otros diciendo que es el anti Tinelli, por ejemplo. Y la verdad no creo que sea así. Lo que en realidad nos hace crecer como sociedad es la posibilidad de compartir ideas y por consiguiente de construirlas entre todos.
En mi parecer esta concepción está arraigada en el hecho de que hasta hace relativamente pocos años la forma usada por excelencia para transmitir una idea era, justamente, a través de un libro. "Crimen y castigo" nos relata de una manera buenísima la idea de Raskolnikov de que vivimos en una sociedad de leyes, pero que las personas que realmente cambian la historia actúan siempre por encima de este sistema legal para terminar imponiendo el suyo. Lo interesante es que lo cuenta mediante alguien quien se cree una de estas "personas superiores" cuando en realidad no lo es, y paga las consecuencias de creerse eso. Esa es la idea que me quedó del libro y que, conociéndola, puedo analizar. Puedo decir que tiene su lógica, que es así o que está equivocada, pero para eso primero tuve que haber leído el libro y después hacerme una opinión. "La máquina del tiempo" nos relata la visión de cómo el autor cree que avanzará la humanidad, dominando por completo la naturaleza y separando las clases al punto de ser especies distintas y usando a la otra como ganado. Es, en esencia, una crítica a la sociedad inglesa del siglo XIX. Otra gente simplemente quiere contar una historia, y lo termina haciendo de hecho muy bien. Me gusta mucho por ejemplo el prólogo a "El retrato de Dorian Gray": "No existen tales cosas como los libros morales o inmorales. Los libros están bien escritos o están mal escritos. Eso es todo" Y está perfecto, eso tiene que guiar a los que escriban. Que escriban cosas bellas, que digan lo que quieren decir. Y que encuentren la mejor manera de decirlo. Si es inútil es verdadero arte, si es útil es útil es una buena manera de decir algo.
Pero fíjense que estas cosas no tienen por qué estar en formato libro, podría decir lo mismo mediante música, mediante una película, mediante una pintura, una foto, un videojuego...
Y es a esto a lo que quiero llegar. Leer está bien, muchas ideas son transmitidas mediante libros. Y si no son ideas, es algo maravillosamente expresado. O simplemente algo lindo. Pero no hay una verdadera razón por la cual hoy en día tengamos que creer que los libros son la única forma, ni siquiera la mejor.
Les propongo un ejemplo, una historia de ciencia ficción. Alrededor del año 2050 comienzan a acabarse las reservas de petróleo, lo cual provoca enfrentamientos armados en medio oriente. Por otro lado, en América la situación es similar, siendo Alaska uno de los pocos puntos del continente con acceso al recurso. China entonces toma el estado de Alaska. Pasan los años con una guerra similar a la Guerra Fría en la que hay amenazas, pero las cosas esta vez sí van un poco más allá. Estados Unidos sabe que para recuperar tan valioso terreno necesita facilidades, terrenos estratégicos. ¿Qué hace? Ocupa y anexa Canadá como un Estado nuevo. La guerra es cada vez más violenta y los derechos humanos son apenas un rumor. Finalmente, a las dos de la madrugada de una noche de verano de 2077 estalla la guerra nuclear entre Estados Unidos y China. Eso que tanto temieron en la anterior década del '70 se está haciendo realidad un siglo después. La guerra dura dos horas, y después la calma. Después nada. Después la destrucción. Algunos humanos se escondieron en refugios subterráneos proporcionados por una compañía privada, solamente para ser objeto de experimentos fisiológicos y sociales. Pero la guerra nunca cambia. Los siglos pasan y lo que alguna vez fue el país más poderoso del mundo es un yermo radiactivo donde los pocos humanos que quedan juntan lo que pueden de las ruinas de las ciudades para poder subsistir, en un mar de criaturas con horribles mutaciones. Conflictos armados surgen aquí y allá en búsqueda de la tecnología que se puede recuperar, solamente para ser vuelta a usar como objeto de poder.
¿Cuánta crítica hay en esa historia? ¿Cuánto que alguien quiso decir? Eso, mis estimados, es la historia de fondo de la saga de videojuego Fallout. Los juegos suceden en los siglos posteriores a la guerra, y cuentan las decenas de historias que transcurren en ese contexto, pequeñas y grandes. Y no creo que nadie pueda venir a negarme que eso es arte. Algo tan bastardeado como los videojuegos puede tener historias tanto o más profundas que cualquier libro que se pueda editar o cualquier película de Hollywood. Hoy en día el arte está en todos lados, no seamos ciegos.
Incluso en otros formatos, y disponibles para el que quiera verlos, acá les dejo un excelente ejemplo en forma de video:
Ejemplos hay miles. Ojo, no quiero decir que hay que dejar de leer, al contrario, siempre me gusta recomendar un buen libro y siempre tengo uno en la mochila. Pero no seamos cortos, no nos quedemos con eso. Hoy, gracias a nuevos medios, tenemos mucho más.
miércoles, 14 de agosto de 2013
miércoles, 31 de julio de 2013
November Rain
Resulta que estoy haciendo una especie de serie de posts en otro blog, para que se vayan al carajo los dos juntos :D.
Parte del trabajo de hacer esa serie de posts implica escuchar temas que me parecen horribles, solamente para sacarles mano (Mellow Yellow está re copado, pero los otros que tengo por ahora en la lista son una tortura...). Y bueno, para sacarme el último tema horrible de la cabeza puse November Rain, pero no en Grooveshark, por alguna razón busqué el video:
Y quiero dejarles algo que me dí cuenta. El tema habla de un amor que no es, la letra no es lo más original del mundo pero bueno, es lo que hay. Digamos que está bien. Lo que me gustó es algo que le vi al video. Digamos que a Slash le cabe la esposa de Axl Rose. Si el video no quiso decir eso no importa, estoy haciendo una nueva teoría de internet, lo cual supera a la realidad así que les gané. Putos.
En fin, supongamos que esto es así. Slash es el padrino de bodas y todo eso. Cuando se casan, Slash sale de la iglesia y hace un solo de guitarra, minuto 4:11. Escuchen ese solo, es un solo triste, cargado de mucha pena. Casi parece un llanto, justamente como saldría a llorar como niña chiquita alguien que le acaba de dar el anillo de casamiento a una mina de la que está enamorado para que se case con su mejor amigo, porque sabe que es mejor así, que ella va a estar mejor, etc. etc. Observen también que está solo, sufriendo solo, lo cual también se condice con que ese amor, y por lo tanto el sufrimiento, es algo bastante secreto.
Después la mina se muere, porque sí, porque siempre queda lindo poner un golpe bajo en una historia de amor, pero bueh. Lo cual nos lleva al segundo solo de Slash, mas o menos para el minuto 7. Y fíjense que ese es otro solo triste, pero la tristeza es distinta, es un llanto fuerte, a cántaros, lleno de ira por algo que pareciera ser injusto. Es un llanto enojado, mucho peor que el primero.
Quizás todo esto sea mi imaginación, pero igual no importa, o sí, vaya uno a saber. Por lo pronto, todo el tema.
Parte del trabajo de hacer esa serie de posts implica escuchar temas que me parecen horribles, solamente para sacarles mano (Mellow Yellow está re copado, pero los otros que tengo por ahora en la lista son una tortura...). Y bueno, para sacarme el último tema horrible de la cabeza puse November Rain, pero no en Grooveshark, por alguna razón busqué el video:
Y quiero dejarles algo que me dí cuenta. El tema habla de un amor que no es, la letra no es lo más original del mundo pero bueno, es lo que hay. Digamos que está bien. Lo que me gustó es algo que le vi al video. Digamos que a Slash le cabe la esposa de Axl Rose. Si el video no quiso decir eso no importa, estoy haciendo una nueva teoría de internet, lo cual supera a la realidad así que les gané. Putos.
En fin, supongamos que esto es así. Slash es el padrino de bodas y todo eso. Cuando se casan, Slash sale de la iglesia y hace un solo de guitarra, minuto 4:11. Escuchen ese solo, es un solo triste, cargado de mucha pena. Casi parece un llanto, justamente como saldría a llorar como niña chiquita alguien que le acaba de dar el anillo de casamiento a una mina de la que está enamorado para que se case con su mejor amigo, porque sabe que es mejor así, que ella va a estar mejor, etc. etc. Observen también que está solo, sufriendo solo, lo cual también se condice con que ese amor, y por lo tanto el sufrimiento, es algo bastante secreto.
Después la mina se muere, porque sí, porque siempre queda lindo poner un golpe bajo en una historia de amor, pero bueh. Lo cual nos lleva al segundo solo de Slash, mas o menos para el minuto 7. Y fíjense que ese es otro solo triste, pero la tristeza es distinta, es un llanto fuerte, a cántaros, lleno de ira por algo que pareciera ser injusto. Es un llanto enojado, mucho peor que el primero.
Quizás todo esto sea mi imaginación, pero igual no importa, o sí, vaya uno a saber. Por lo pronto, todo el tema.
viernes, 19 de julio de 2013
En su totalidad
Todos dicen que son la verdadera izquierda
Todos dicen que son el pueblo elegido
Todos dicen que son la prensa libre
Y nosotros acá, una sarta de pelotudos creyéndoles.
Todos dicen que son el pueblo elegido
Todos dicen que son la prensa libre
Y nosotros acá, una sarta de pelotudos creyéndoles.
lunes, 17 de junio de 2013
Karma
Muchos hablan del karma, me atrevo a decir que incluso varios de los más ateos creen de manera consciente o no en él. Es que un poco conforta el creer que al malo le pasará algo más malo aún, que "a cada chancho le llega su San Martín".
Y no solamente es cuestión de creer ciegamente, varias veces se ve que eso queda confirmado cuando a alguno por hacer maldades le llega su castigo divino.
Pero les traigo una reflexión. ¿Es realmente por maldad? Pensemos un poco. Hay varios malvados a los que el castigo nunca les llegó, algunos estuvieron cerca, pero otros siguieron siempre haciendo de las suyas. ¿Hay karma para estos?
Y he aquí mi artilugio filosófico.
Hay que redefinir el karma. Las cosas malas no les pasan a los malos, les pasan a los estúpidos. El que está un paso adelante siempre va a zafar, está tan expuesto a la yeta como ustedes que leen o yo que les estoy escribiendo. Si hace pelotudeces simplemente es más propenso. Y si hace maldades pero a medias, no se cubre lo suficiente o no le importan los afectados tarde o temprano caerá.
Sí, es menos poético o "lindo" que lo que se cree, pero es lo que hay.
Y no solamente es cuestión de creer ciegamente, varias veces se ve que eso queda confirmado cuando a alguno por hacer maldades le llega su castigo divino.
Pero les traigo una reflexión. ¿Es realmente por maldad? Pensemos un poco. Hay varios malvados a los que el castigo nunca les llegó, algunos estuvieron cerca, pero otros siguieron siempre haciendo de las suyas. ¿Hay karma para estos?
Y he aquí mi artilugio filosófico.
Hay que redefinir el karma. Las cosas malas no les pasan a los malos, les pasan a los estúpidos. El que está un paso adelante siempre va a zafar, está tan expuesto a la yeta como ustedes que leen o yo que les estoy escribiendo. Si hace pelotudeces simplemente es más propenso. Y si hace maldades pero a medias, no se cubre lo suficiente o no le importan los afectados tarde o temprano caerá.
Sí, es menos poético o "lindo" que lo que se cree, pero es lo que hay.
martes, 7 de mayo de 2013
12 segundos de oscuridad
No suelo hablar de mis gustos musicales, más que nada porque todo esto es relativo, y mis favoritos pueden hacer dormir a varios. Es más fácil hablar de lo que no nos gusta. Pero ahora voy a hablarles de algo que simplemente me pareció curioso.Aclarado lo anterior, les aviso que voy a hablar de Drexler.
Drexler me llegó en un momento en el que estaba buscando músicas tranquilas, y por un disco que me hizo escuchar una profesora de plástica. El disco en cuestión es, justamente 12 segundos de oscuridad, y es el disco del que les quiero hablar. Pero antes de eso quiero hablarles del otro disco que tengo de Drexler, Eco.
Eco es lo que yo llamaría un "disco inocentón". Algún que otro tema de amor, algunos bien y otros un poco melosos, temas sobre lo fácil y boluda que es la vida ("Nada es más simple, no hay otra norma, nada se pierde, todo se transforma"). Se podría decir que haciendo una analogía a las películas es una comedia romántica, con momentos buenos y momentos típicos de comedia romántica.
Y esa es la imagen que normalmente se tiene de Drexler, un tipo buenudo y boludón.
Quizás como puse en el post anterior (que a pesar de que salió hace una semana escribí hace 15 minutos) esto sea una cuestión de mercado.
12 segundos de oscuridad, según leí un tiempo después, es un disco que Drexler compuso después de divorciarse. Se fue a vivir un par de meses a España (creo) y en ese tiempo escribió los temas, bah, varios de esos, porque hay covers, temas que escribió en un avión, temas que escribió antes, cosas así (en el librito del disco dice cuándo los escribió). Es un disco muy distinto a Eco. Si bien hay letras más simplonas, el mensaje del disco no es de que "todo está bien", sino de que La vida es más compleja de lo que parece. Son letras que hablan de lo que se le pasaba por la cabeza en ese momento, habla por ejemplo de la infielidad en convenciones, congresos y similares como algo inherente a ellos. Habla de lo curiosa y chota que puede ser la globalización. Habla, en definitiva, de cómo es para él el mundo pero desde una perspectiva distinta a la del disco anterior "pasarán los años, cambiarán las modas, vendrán otras guerras, perderán los mismos y ojalá que tú [hermana duda]sigas teniéndome a tilo". Se ve, a su vez, como alguien que es un reflejo de este mundo: criticable, con fallas, con errores inherentes. Es, cuanto menos, más "atrevido".
Y eso es lo que me gusta de este disco, que un tipo boludón como Drexler por circunstancias de la vida ve que ésta puede ser una mierda complicada, y lejos de decidir que eso no va con su estilo va y hace un disco sobre eso.
lunes, 29 de abril de 2013
Quedan los artistas
No importa cómo, un día empecé a tocar la guitarra. Y esa parte de mi vida coincidió mas o menos con un momento en el que descubrí que la música no tenía que ser popular para ser buena, que muchas veces tales cosas eran antagónicas. Pero eso quedará para otro post.
Parte de este proceso de descubrimientos musicales y saber cómo interpretar seguramente habrán hecho que piense en vivir de eso. No les voy a mentir, me hubiera gustado. Pero más allá de no tener el talento, la suerte ni la dedicación necesarias para eso, hay algo más interesante, o por lo menos algo que había pasado por alto hasta ahora.
En realidad no sé si será aplicable a mí, yo hubiese sido un escritor de protesta o algo así (vamos, siempre hay algo de lo que quejarse). El problema en ese caso sería que no tengo las ideas tan afianzadas, y que mañana puedo convencerme de algo que hoy me parece una estupidez o que simplemente no había pensado de esa manera. Además prefiero mil veces explicar las cosas detalladamente con argumentos que escribir un estribillo pegadizo que haga que a la gente se le pegue mi idea y la diga creyendo que es profunda pero sin haberse puesto a pensar el sentido que tiene eso. Muchos lo pueden hacer bien, hay letras muy buenas allá afuera. Pero también hay muchos de esos estribilleros.
Pero me estoy alejando de lo que quería decir, y seguramente quedará como un tema secundario del post, pero bueno, qué le vamos a hacer. Yo quería hablar de las canciones de amor. Sí, esos temas melosos que inundan todas las radios. "Todos los temas hablan de eso" dice Patrick Lavelle. No estoy en contra de que se escriban, si quieren canalizar lo que sienten por ese lado bueh. Lo que no me imagino haciendo y no entiendo cómo muchos otros hacen es vender eso. Está bien, es su forma de vida y todo eso, pero no sé si da venderlo.
Incluso es más entendible que inventen, que escriban sin sentir, solamente porque queda bonito y alguno va a quedar enganchado. Pero eso también es ir en contra de los que sienten algo en serio, porque la melosidad se puede aumentar todo lo que uno quiera si se inventa, haciendo quedar menor lo verdadero.
Pero bueno, es cuestión de mercado. Así de bajo hemos caído.
Parte de este proceso de descubrimientos musicales y saber cómo interpretar seguramente habrán hecho que piense en vivir de eso. No les voy a mentir, me hubiera gustado. Pero más allá de no tener el talento, la suerte ni la dedicación necesarias para eso, hay algo más interesante, o por lo menos algo que había pasado por alto hasta ahora.
En realidad no sé si será aplicable a mí, yo hubiese sido un escritor de protesta o algo así (vamos, siempre hay algo de lo que quejarse). El problema en ese caso sería que no tengo las ideas tan afianzadas, y que mañana puedo convencerme de algo que hoy me parece una estupidez o que simplemente no había pensado de esa manera. Además prefiero mil veces explicar las cosas detalladamente con argumentos que escribir un estribillo pegadizo que haga que a la gente se le pegue mi idea y la diga creyendo que es profunda pero sin haberse puesto a pensar el sentido que tiene eso. Muchos lo pueden hacer bien, hay letras muy buenas allá afuera. Pero también hay muchos de esos estribilleros.
Pero me estoy alejando de lo que quería decir, y seguramente quedará como un tema secundario del post, pero bueno, qué le vamos a hacer. Yo quería hablar de las canciones de amor. Sí, esos temas melosos que inundan todas las radios. "Todos los temas hablan de eso" dice Patrick Lavelle. No estoy en contra de que se escriban, si quieren canalizar lo que sienten por ese lado bueh. Lo que no me imagino haciendo y no entiendo cómo muchos otros hacen es vender eso. Está bien, es su forma de vida y todo eso, pero no sé si da venderlo.
Incluso es más entendible que inventen, que escriban sin sentir, solamente porque queda bonito y alguno va a quedar enganchado. Pero eso también es ir en contra de los que sienten algo en serio, porque la melosidad se puede aumentar todo lo que uno quiera si se inventa, haciendo quedar menor lo verdadero.
Pero bueno, es cuestión de mercado. Así de bajo hemos caído.
jueves, 21 de marzo de 2013
Eso no soy yo.
Era el año 2007, calculo que a mediados de abril o principios de mayo. Yo estaba empezando mis estudios universitarios con el curso de ingreso, naturalmente no conocía a nadie en la comisión. Había hecho amistad con una compañera, más adelante haría amistad con otra que un par de años después sería mi novia. El asunto es que yo había hecho amistad con la primera. Era de esas personas que escribía su nombre en todos lados, así que yo sabía que ella se llamaba Dai. Un día, un profesor hace una pregunta, yo respondo, se me cae algo al piso, me predispongo a buscarlo, el profesor me llama, no lo escucho, le pregunta a Dai cómo me llamo para hacerme la pregunta de nuevo.
¿Qué responde Dai?
"No sé".
La mina no sabía mi nombre. Y la verdad es que nunca se lo había dado. Y nos llevábamos bien.
A lo que quiero ir con esto es que los nombres no importan. Muchos de ustedes (bueno, tampoco hay muchos de ustedes...) me conocen simplemente como Mondoke o Mondokel. Mi novia y mis mejores amigos me llama por mi apodo de la secundaria (si bien ella me conoció en la universidad, ella intuyó mi apodo porque ella tuvo uno muy parecido). Y siempre soy yo, mas o menos la misma persona.
En discusiones en Facebook alguno me acusó de no dar la cara. Mi cara no importa. Mi nombre no importa. Importan mis ideas. Importa lo que pienso y cómo lo sostengo. Y eso, mal que mal, lo construyo yo y lo decido yo.
¿Qué responde Dai?
"No sé".
La mina no sabía mi nombre. Y la verdad es que nunca se lo había dado. Y nos llevábamos bien.
A lo que quiero ir con esto es que los nombres no importan. Muchos de ustedes (bueno, tampoco hay muchos de ustedes...) me conocen simplemente como Mondoke o Mondokel. Mi novia y mis mejores amigos me llama por mi apodo de la secundaria (si bien ella me conoció en la universidad, ella intuyó mi apodo porque ella tuvo uno muy parecido). Y siempre soy yo, mas o menos la misma persona.
En discusiones en Facebook alguno me acusó de no dar la cara. Mi cara no importa. Mi nombre no importa. Importan mis ideas. Importa lo que pienso y cómo lo sostengo. Y eso, mal que mal, lo construyo yo y lo decido yo.
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